Durante aproximadamente dos horas, cada edición, nos da la posibilidad de escuchar un cuidado repertorio en el que no faltan las esperadas propinas musicales, que incluyen villancicos canarios y otras piezas populares, que son siempre bien recibidas por el público.
Varias pantallas gigantes ayudan a seguir el espectáculo desde cualquier ubicación. Algunos desde las gradas y sillas, pero otros tantos desde la Avenida Anaga, existiendo también la posibilidad de seguirlo a través de la Televisión Canaria, que lo retransmite para todo el archipiélago.
Cuidada puesta en escena de las secciones de la formación sinfónica y un potente montaje de sonido y luz con una amplia gama de efectos y ambientes sobre el escenario.
El espectáculo se cierra con una impresionante exhibición pirotécnica que hace las delicias de niños y adultos.